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miércoles, 7 de marzo de 2007

Hoy presentamos: Los malos


Billy se mueve despacio. Está mugriento: barro hasta las rodillas, camisa rota, tierra en la cara. Billy, el sucio. Está herido: sangre en todos lados. Me gusta verlo así y hablo de venganza pero también de sexo: me acerco, no lo toco, solo extiendo la mano para bajar el cierre de su pantalón. Esta chica anduvo extrañándote, le digo. El sonríe de costado, sin dejar caer el cigarrillo de la boca. Sí, vi esos carteles, responde friccionando los labios contra el filtro. Agarro su maldito cigarrillo, lo tiro al suelo, y cierro su boca con la mía. Mientras me toca confiesa: maté a unos cuantos, y no me arrepiento. Billy, el malo. Yo tampoco soy buena, digo mientras hurgo en su bragueta como si allí hubiese mucho dinero. Ya lo se mi querida, por eso te huyo.
(Dos chicos jugaban a buscar y a huir mientras ambos eran buscados por huir).